17. PANEM ET CIRCENSES
Aparentemente, voy a cambiar de tema. En 2008 publicó Suzanne Collins el primer volumen de su trilogía “Los juegos del hambre”. Nos plantea la autora una sociedad donde los nuevos esclavos, asumiendo por la fuerza el papel de gladiadores, deben estar dispuestos a morir y matar en la arena, en directo, en un reality show de dimensiones nunca vistas, para entretenimiento y disfrute de la minoría gobernante, que decide el destino del prójimo desde la opulencia, la soberbia y el desdén.
En realidad, no he cambiado de tema. Aunque las aplicaciones del móvil están diseñadas para atrapar tu atención y provocarte dependencia, aunque cada vez es más difícil aguantar un día entero sin que surja una razón convincente para encenderlo, aunque estamos tan encadenados a este artilugio como Prometeo a la roca, vivimos en un mundo donde siguen existiendo, de momento, los libros de papel.
También son objetos muy poderosos. Al menos, que no es poco, te proponen otro ritmo, otro tempo, más lento, más sereno, más proclive a la reflexión, más adecuado para la puesta en marcha de nuevas neuronas, acallando a las que ven una presa en todo lo que respira. Levantarte una mañana pensando “Voy a leer la trilogía de Suzanne Collins”, te cambiaría la vida. Los tres libros suman mil doscientas páginas. Para leerlos, debemos aparcar las prisas, la impaciencia; debemos dejar de vivir como ese personaje de “Alicia en el País de las Maravillas” que está siempre agobiado, siempre mirando el reloj, siempre con miedo a llegar tarde a una cita que a lo mejor no existe más que en su imaginación. Si mil doscientas páginas te asustan, elige otro libro más pequeño y haz la prueba: busca un sitio tranquilo, deja aparcados el reloj y el móvil y siéntate a leerlo.
Tal vez no aciertes. Tal vez elijas… qué sé yo… “Memorias de Adriano” y tengas la sensación de que ese libro no es para ti.
Dale una oportunidad a otro.
Nunca se sabe cuál va a ser el libro que desencadenará la magia (“La historia interminable”, “Yo, robot”, “El nombre de la rosa”, “El coronel no tiene quien le escriba”,) pero el hechizo está ahí, esperándote. Quizá esté en un anillo de Tolkien, en una pesadilla de Kafka, en alguno de los viajes de Gulliver, en un cuento de Borges, en las locuras de don Quijote, en la isla del tesoro o en el 221B de Baker Street, ¿quién sabe?
NOTA A PIE:
A lo largo del
artículo se nombran (o se insinúan) los siguientes libros. Están ordenados de
más a menos extenso. ¿Te animas a leer alguno?
1. AVENTURAS COMPLETAS DE SHERLOCK HOLMES (4
NOVELAS Y 57 NARRACIONES)
The COMPLETE sherlock holmes, Arthur
C. Doyle, inglés, de
2. EL SEÑOR DE LOS ANILLOS (3 LIBROS)
The FELLOWSHIP OF THE
RING, THE TWO TOWERS,
THE RETURN OF THE KING, John R. Tolkien, inglés, 1955. Traducción:
Luis Domènech y Matilde Horne.
3. EL INGENIOSO HIDALGO SON QUIJOTE DE LA MANCHA
miguel de
Cervantes Saavedra, español, 1604.
4. LOS JUEGOS DEL HAMBRE (3 LIBROS)
The hunger games, CATCHING FIRE, MOCKINGJAY, Suzanne Collins,
inglés, 2008. Traducción: Pilar Ramírez.
5. EL NOMBRE DE LA ROSA
Il nome della rosa, Umberto
Eco, italiano, 1980. Traducción: Ricardo Pochtar.
6. LA HISTORIA INTERMINABLE
Die unendliche geschichte, Michael Ende, alemán, 1977. Traducción: Miguel Sáenz.
7. LA ISLA DEL TESORO
TREASURE ISLAND,
Robert L. Stevenson, inglés, 1883. La primera traducción es de Agustín
Jubera. La que se ha editado más veces es de José Torroba.
8. VIAJES DE GULLIVER
Gulliver’s travels, Jonathan
Swift, inglés, 1726. La primera traducción que se publicó, y se sigue
publicando, está firmada por Ramón Spartal, que no sabía inglés; es una
traducción a español de la versión francesa, en la que faltan capítulos
enteros. Traducciones directas del inglés: Juan Bueno, Pedro Guardia, Emilio
Lorenzo, Juan de Luaces, Begoña Gárate, Francisco Torres. Mención especial para
la traducción de Póllux Hernúñez, con más de 500 notas, explicaciones y
comentarios a pie de página.
9. LOS DOCE CÉSARES
DE VITA CAESARUM, Cayo Suetonio, latín, 120. Las traducciones más editadas son dos: la de Alfonso Cuatrecasas y la de José Castro.
i, robot, Isaac
Asimov, inglés, 1951. Hay, al menos, tres traducciones diferentes: Manuel
Bosch, Rubén Masera, Luis Bermejo. La traducción de Domingo Santos (LOS ROBOTS,
editorial Martínez Roca) incluye en un mismo volumen (600 páginas) las nueve
narraciones de YO, ROBOT y otras dieciséis que Asimov escribió a lo largo de su
vida.
11. MEMORIAS DE ADRIANO
Memoires d’Hadrien,
Marguerite Yourcenar, francés, 1952. Traducción: Julio Cortázar.
12. EL CORONEL NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA
Gabriel García Márquez, 1961.
13. FICCIONES
Jorge Luis Borges, 1944.
14. ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS
Alice’s adventures in Wonderland,
Lewis Carroll, inglés, 1865. Es uno de los libros con mayor número de
traducciones distintas. No es de extrañar, puesto que el libro está repleto de
juegos de palabras, muchas veces rimados, y cada traductor ha solucionado el
problema a su manera. Las más reeditadas: Juan Gutiérrez, Ramón Buckley, Mauro
Armiño, Jaime Ojeda, Francisco Torres.
15. LA METAMORFOSIS
Die Verwandlung, Franz
Kafka, alemán, 1915. Traducción: No está claro si la traducción clásica es de
Jorge Luis Borges o de Margarita Nelken. En todo caso, muchos traductores han
mantenido el título (Susana Pradillo, Miguel Salmerón, Guillermo Tirelli) hasta
que Juan Solar propuso “La transformación”, que es la traducción literal del
alemán.
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